Corpus autorizado
Definir qué documentos entran al piloto, quién autoriza su uso y qué información debe excluirse o anonimizarse.
Una firma de abogados no debería incorporar expedientes a una plataforma de inteligencia artificial basándose únicamente en una promesa de privacidad. Ciceron propone documentar el alcance, los accesos, el tratamiento de datos y los criterios de salida antes de iniciar cada evaluación.
Estos puntos describen el marco de evaluación del piloto. No constituyen una certificación ni implican que una integración o modalidad de despliegue esté disponible sin confirmación escrita.
Definir qué documentos entran al piloto, quién autoriza su uso y qué información debe excluirse o anonimizarse.
Identificar usuarios, roles, responsables de revisión y el procedimiento para conceder o retirar acceso.
Precisar ubicación, proveedores involucrados, retención, respaldos, cifrado, subprocesadores y uso —o no uso— para entrenamiento.
Acordar devolución o eliminación de datos, evidencia del proceso y continuidad operativa si la firma decide no avanzar.
La respuesta concreta puede variar según la modalidad evaluada. La propuesta del piloto debe resolver por escrito, como mínimo, estas preguntas.
Los borradores, resúmenes y referencias producidos por inteligencia artificial requieren revisión profesional. Ciceron no sustituye el análisis jurídico, no garantiza resultados y no debe enviar comunicaciones ni ejecutar decisiones de forma autónoma.
Para firmas panameñas, la evaluación también debe considerar el secreto profesional y las obligaciones aplicables al tratamiento de datos personales, incluida la Ley 81 de 2019 y su reglamentación. La aplicación concreta de esas normas corresponde a cada firma y a sus asesores.
Escríbanos para definir el área de práctica, el corpus autorizado y las preguntas técnicas que su firma necesita resolver.